martes, 27 de abril de 2010

Desde la palabra a las nuevas tecnologías


Como ya adelantamos, estamos trabajando en la organización de nuestras jornadas acerca de lo fantástico en los artefactos culturales.

Una pregunta pertinente podría resultar: ¿En qué pensamos cuando nos referimos a “los artefactos culturales”?

Comenzamos con “la tecnología de la palabra” (Walter Ong dixit) y las contadas, tan inherentes a nuestra raíz latina y su rica tradición oral.

Seguimos por el vasto territorio de la literatura. Indagamos en la música y en la pintura. Y, obviamente, exploramos artefactos más cercanos en el tiempo, tales como el cine, las historietas, la radio y la televisión.

Esperamos poder iniciar una aproximación conceptual a los elementos fantásticos que se encuentran en estas geografías tan fértiles para la imaginación.

Para eso continuamos planificando las nuestras Jornadas y cargando información en este sitio.

domingo, 25 de abril de 2010

Fantasía y evolución

En nuestros días son muchos los catedráticos e investigadores que depositan en la ciencia sus expectativas de respuesta a preguntas como ¿Por qué leemos ficción?, o ¿por qué nos apasionamos tanto por personajes inexistentes?

En la Universidad de Yale, por ejemplo, está en desarrollo un proyecto para hacer escáneres cerebrales a 12 alumnos voluntarios mientras leen obras de diversa complejidad con el objetivo de saber qué las diferencia dentro de la mente humana[1]. El procedimiento ha recibido el nombre de Neuro lit-crit. A través de textos como En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, Otra vuelta de tuerca, de Henry James y Las Olas, de Virginia Woolf los científicos buscan estudiar qué regiones cerebrales se activan con la buena literatura.

Varios de los investigadores involucrados en esta investigación creen que existe una íntima relación entre la ficción y la teoría de la evolución. Blakey Vermeule, profesora de Lengua de la Universidad de Stanford, parte de la premisa de que la segunda tiene mucho que ver en nuestra pasión por la primera. Y Jonathan Gottschall, por su parte, sostiene que determinar el motivo de la fascinación de la gente por la ficción y la fantasía es como "crear el mapa del país de las maravillas[2]".

¿Estaremos haciendo un buen uso de nuestra fantasía a fin de garantizar la continuidad de nuestra evolución?


[1] Corral, Miguel: La ciencia busca en el cerebro por qué amamos leer. Diario “El mundo”. Madrid, 18 de abril de 2010.

[2] Cohen, Patricia: Cómo funciona la pasión por la fantasía y la ficción. The New York Times y Revista “Ñ”. Buenos Aires, 15/04/10

jueves, 22 de abril de 2010

Estamos preparando las Jornadas sobre "La fantasía en los artefactos culturales"

El Proyecto de Investigación D-080 de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue se encuentra preparando las "Jornadas sobre La fantasía en los artefactos culturales".
El encuentro sesionará en la ciudad rionegrina de General Roca, donde el Proyecto tiene su sede, bajo estos disparadores en forma de interrogante:
¿Qué papel ocupa la fantasía en nuestras vidas?
¿Pueden ser las fantasías un atalaya desde el cual observar (mejor) la realidad?
¿En qué medida participan las fantasías de los textos que nos ofrecen los artefactos culturales?

En próximas entradas iremos proporcionando toda la información acerca de esta iniciativa.